¿Cansade de las mismas técnicas de contorno? ¡Es hora de darle un giro a tu rutina de maquillaje! El draping está de vuelta, pero con un refresh que te va a encantar. Olvídate de los contornos marcados y dale la bienvenida a un rostro esculpido con el poder del rubor. Sí, ¡leíste bien! Con el maquillaje draping, el colorete se convierte en tu mejor aliado para definir y realzar tus facciones de una manera natural y divertida.
Prepárate para descubrir cómo esta técnica, que renació de los años 70, se adapta a los estilos de belleza actuales, desde los más sutiles hasta los más audaces. Y lo mejor de todo, ¡te mostraremos cómo lograr un draping perfecto con nuestros productos favoritos! ¿Listes para elevar tu look con color y estructura?

¿Qué es el draping y cómo funciona esta técnica?
El draping es una técnica de maquillaje que utiliza el rubor para esculpir y dar forma al rostro, reemplazando o complementando el contorno tradicional. En lugar de usar tonos marrones para crear sombras, se emplean diferentes tonos de rubor para definir los pómulos, las sienes y la línea de la mandíbula. El resultado es un look más suave, natural y lleno de color, que aporta un aspecto fresco y juvenil.
Maquillaje draping: más allá del color en las mejillas
El maquillaje draping no se limita a aplicar rubor en las mejillas. Se trata de una técnica que busca realzar la estructura ósea del rostro utilizando diferentes tonos y texturas de rubor. Al aplicar el rubor estratégicamente, puedes crear la ilusión de pómulos más altos, una mandíbula más definida o una nariz más estilizada. Es una forma creativa y versátil de jugar con el color y la forma para expresar tu individualidad.
Además, el draping es una técnica inclusiva que se adapta a todo tipo de pieles y rostros. No importa si tienes la piel clara, oscura, grasa o seca, siempre encontrarás una combinación de colores y una técnica de aplicación que te favorezca. ¡La clave está en experimentar y encontrar lo que mejor se adapte a ti!
Draping paso a paso: cómo lograrlo según tu rostro
¿Listes para probar el draping? Aquí tienes una guía paso a paso para empezar:
Escoge el rubor correcto: en crema, polvo o líquido
La elección del rubor depende de tu tipo de piel y del acabado que desees. Los rubores en crema, como nuestro Sweet Cheeks Soft Cheek Tint Cream Blush, son ideales para pieles secas, ya que aportan hidratación y un brillo natural. En cambio, los rubores en polvo, como nuestro Colorete en Polvo Mate Sweet Cheeks, son perfectos para pieles grasas, ya que controlan el brillo y ofrecen un acabado mate. Y los rubores líquidos son versátiles y se adaptan a todo tipo de pieles, proporcionando un color modulable y de larga duración, como nuestro Wonder™ Blush, que combina una textura fluida con una pigmentación ligera para un acabado fresco y natural.
Técnica de aplicación con brocha, esponja o dedos
La forma de aplicar el rubor también influye en el resultado final. Para un acabado suave y difuminado, utiliza una brocha de cerdas sueltas como nuestra Brocha de ojos para difuminar Pro Blending Brush, que permite trabajar el color con ligereza. Para una mayor precisión, opta por una brocha angular. Y si prefieres un acabado más natural, aplica el rubor con los dedos, difuminando suavemente los bordes. Recuerda que la clave está en modular el color y construir capas para lograr el efecto deseado. Puedes utilizar nuestro Colorete en polvo compacto Buttermelt Blush, que ofrece una textura cremosa al tacto y un acabado en polvo sedoso que se funde con la piel.
Combinación con iluminador o bronzer para realzar el efecto
Para un look aún más completo, puedes combinar el draping con iluminador y bronzer. Aplica iluminador en los puntos altos del rostro, como los pómulos, el puente de la nariz y el arco de Cupido, para resaltar la luminosidad. Y utiliza bronzer para dar calidez y profundidad al rostro, aplicándolo en las sienes, debajo de los pómulos y a lo largo de la línea de la mandíbula. Para un resultado impecable, puedes utilizar nuestro Wonder™ Stick, que te permite esculpir, modelar e iluminar tu rostro en un solo gesto. Utiliza el extremo más oscuro para definir los contornos naturales de tu rostro, y aplica la parte clara en los puntos altos para iluminar y aportar luz.
El draping es una técnica versátil que te permite adaptar el maquillaje a tu estilo personal. Puedes optar por un look suave y natural para el día a día, o por un look más audaz y dramático para una ocasión especial. ¡Lo importante es divertirte y experimentar con diferentes colores y técnicas!




